Antecedentes
sociales y culturales determinantes en el desarrollo
histórico de las nacionalidades en América:
Los estados unidos de norteamérica y los
estados desunidos de centro y sur-américa.
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Segunda parte
(Temas de un libro en preparación)
Los
del norte, rechazaban toda posibilidad de asimilación
con la población originaria, ocupaban tierras siempre
en extensión aspirando a dominarlas por siempre,
ellos y sus descendientes, desconociendo todo derecho humano
de pueblos ancestrales, porque según ellos no tenían
alma.
Después los del norte compraban en condición
de esclavos a negros secuestrados en África, a los
que consideraban cosas es decir no personas. Así
fue establecido jurídicamente en 1837 mediante fallo
de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de
América. Al acudir a corte el Sr. Dred Scott, un
hombre de raza negra, en reclamación de bienes que
le habían despojado.
Los negros secuestrados por tratantes de esclavos en África
se compraban con el mismo criterio de cuando compraban animales
de trabajo, no tenían derechos y eran progresivamente
la base económica de la sociedad en creación.
Para los colonos del norte, los indios eran sus enemigos
y los negros una cosa. Para los conquistadores del sur,
por mandato de la Corona, los naturales del país
y los negros eran infieles que había que cristianizar
con derechos jurídicos diferentes, unos súbditos
de la Corona y otros esclavos.
En el norte la sociedad se fue conformando por emigrantes
venidos de Europa mediante propios recursos o de empresas
mercantiles que los financiaban. Estos emigrantes pretendían
establecerse por siempre, constituir comunidades con las
menores relaciones posibles con los pueblos originarios,
lograr condiciones mejores de vida en lo económico
y en lo social para su vida familiar y facilidades para
el desarrollo de su comercio o empresa .
Los españoles y portugueses, hombres solos, a nombre
de la corona y de la iglesia católica romana, proyectaban
como objetivos inmediatos enriquecerse y retornar con honores
a la península y reunirse con su familia al menor
tiempo posible.
La conquista se originó mediante un mito. Se afirmó
durante siglos que los viajes de Cristóbal Colon
a América especialmente el primero, fueron financiados
por la Reina Isabel que a ese propósito vendió
sus joyas.
Estudios históricos posteriores han comprobado que
la realidad fue menos poética. Mercaderes catalanes,
agrupados alrededor de Santagel tesorero de los Reyes Católicos,
financiaron las expediciones de Colón.
En el Sur los Reyes Católicos reservaron por razones
económicas y políticas de la Corona la emigración
a las indias de andaluces y castellanos, lo cual determinó
que el desarrollo económico en las nuevas provincias
en las Américas se hiciera en sentido feudal y no
capitalista mercantil como lo fueron en el Norte.
Una razón determinante en los pueblos que se formaban
en el sur, coincide con el momento en que la Corona de Castilla
emergía como potencia mundial después de vencer
en guerra de dos siglos a los moros. La potencia emergente
se proyecta con exacerbada mentalidad jurídica y
fervoroso espíritu burocrático, enfrentándose
a la ciclópea tarea de la organización colonial
de los nuevos territorios en conquista más allá
del Mar Océano.
Los nuevos territorios son propiedad no enajenable de la
Corona de Castilla. Los monarcas legislan para ellos de
acuerdo con el Consejo de Indias, instalado en Sevilla,
formado por los juristas mas destacados disponibles. En
el primer momento se pretendió asimilar a los indios
–naturales de “las Indias”- a la nueva sociedad que se establecía
e incorporarlo a la religión de Castilla. Una ordenanza
de Felipe III determina “procúrense ordenar las formas
de gobierno al estilo y orden que son gobernados los Reinos
de Castilla”.
Los españoles y portugueses que vinieron primero
a América recibieron dominios y títulos nobiliarios.
Hernán Cortes era dueño de 22 pueblos con
115,000 indios encomendados y 25,000 millas cuadradas, Francisco
Pizarro 100,000 indios y el titulo de Marqués. Otros
muchos nativos y peninsulares fueron honrados con títulos
de nobleza , y les reconocían a los nativos la jerarquía
que tenían ante su pueblo siempre que se comprometieran
a ser súbditos de la Corona.
En el Brasil los nobles salían a la conquista. A
los que llamaban “donatarios” porque la Corona les donaban
tierras, recibían cien o doscientas millas al norte
de determinado punto y todas las tierras que podían
dominar al interior. Habían donatario que se apoderaban
de tierras mayores que el Reino de Portugal, hasta que el
Papa Alejandro VI fijó la línea de demarcación
entre los dominio de la Corona de Castilla y los de la Corona
Portuguesa.
Mas que dueños de tierra, eran señores feudales
que cobraban los impuestos que determinaba la Corona, además
imponían para su beneficio personal a los habitantes
de sus tierras contribuciones diversas.
Cuando la Corona portuguesa y la castellana quisieron imponer
sus leyes a esos donatarios y encomenderos, comenzaron las
rebeliones. Apareciendo formas originales de independencia
de los conquistadores y sus familias.
En las tierras de la Corona de Castilla al recibir leyes
o disposiciones reales que afectaban a intereses de la iglesia,
funcionarios y encomenderos, en las Audiencias en sesión
especial convocada al efecto, en señal de acatamiento
el Magistrado actuante colocaba la orden real sobre su cabeza
y austeramente proclamaba: “La Ley se acata pero no se cumple,
cumpliendo los superiores intereses de la Corona”.
En las nuevas ciudades creadas, Virreinatos y Capitanías
Generales, desacataban el nombramiento de autoridad enviada
por el Rey por una u otra razón, alegando siempre
que la decisión tomada “era en beneficio de los superiores
intereses de la Corona”. La razón verdadera adoptada,
no expresada respondía a beneficio de la familia
de conquistadores, encomenderos, autoridades eclesiásticas
y familias poderosas que ya emergían.
Si la nobleza española había adquirido tierras
en la guerra de reconquista con los moros, los plebeyos
o simples hidalgos van a América con la convicción
que luego harán de respetar. Las tierras que descubran
y conquisten serán suyas... y a través suyo
del Rey.
No obstante cuando el Rey designa autoridades que no son
a gusto del conquistador y sus asociados, la rebelión
estalla. Es frecuente ver conquistadores o funcionarios
reales remitidos a España con grilletes o ejecutados
en la plaza pública. La Corona trataba de conciliar
con la nueva clase gobernante que se constituía en
“las indias” , también a los mejores intereses de
la Corona.
Las leyes de Indias protegían a los indios en cuanto
al trato y propiedades, el español debería
ser castigado con mayor severidad que si esa conducta fuera
contra otro español. La Ley dictada en Sevilla era
acatada, pero letra muerta frecuentemente en las Indias
cuando se refería a los conquistadores de estas tierras.
No bien iniciada la conquista las rebeliones de los españoles
eran endémicas. Diego Velásquez desconoce
a Bartolomé Colon en cuanto se apodera de Cuba. Hernán
Cortéz inicio la conquista de México y de
inmediato desconoció a Diego Velásquez, teniendo
que combatir y vencer a las tropas que desde Cuba éste
envió para arrestarlo. Muy pronto tubo que enfrentar
la rebelión en América Central de Cristóbal
de Olid y la de sus súbditos en la capital, cuando
estos ahorcaron al gobernador dejado por él al iniciar
la conquista del sur de México.
El consejero de Gonzalo Pizarro de apellido Carvajal propuso
al hijo del conquistador que se casara con una princesa
inca y creara un Reino Independiente. Aceptó el consejo,
después de una feroz guerra fue vencido y decapitado.
Y no fue el único que se proclamó Rey y pretendió
crear nuevos reinos, terminando su vida en el empeño.
Poco después un hijo de Cortez, Marques del Valle
de Oaxaca, conspira por derrocar al Virrey....y las sublevaciones
se suceden unas tras otras....
Muy respetados sacerdotes levantaron su protesta sobre la
explotación de los indios: Bartolomé de las
Casas, el procurador de los Indios; Fray Vasco de Quiroga,
Montesinos y muchos más. La Iglesia como institución
no asumió como suya la protesta de sus sacerdotes.
Poco después se estableció la inquisición,
fueron 56 ejecutados en autos de fe en todas las provincias
de Castilla, dos de ellos indios.
Los indios deberían trabajar donde los enviara el
encomendero, pero él no podía disgregar las
familias de sus encomendados, y… no fue frecuente que se
violara esta norma.
Se fue haciendo conciencia de que el Rey tenía la
voluntad de proteger a los indios de las arbitrariedades
de encomenderos y funcionarios reales; estos últimos
frecuentemente engañados o aliados a los encomenderos
por las prebendas que de estos recibían.
El indio antes de la llegada de los españoles estaba
sometido a un régimen de servidumbre, no encontrando
diferencia substancial con la que imponían españoles
y portugueses. Los indios al sublevarse continuaban fieles
al Rey, querían cambiar autoridades disminuir impuestos
y suavizar su servidumbre.
Los negros soñaban por su regreso a la selva mas
allá de los mares, los primeros que lograban escapar
se mezclaban con los indios, posteriormente creaban “los
quilombos” unos mini-estados. Asentamientos de poblaciones
de negros principalmente que subsistieron por más
de dos siglos, pero con alguna frecuencia incluían
indios y españoles prófugos por diferentes
razones. En los españoles la más frecuente
de las razones, no pagar impuestos u otras deudas de carácter
económico.
El estatuto social del negro es el clásico de la
esclavitud: el dueño puede disponer de él
como una cosa, puede separarlo de su familia y matarlo a
golpes o latigazos. No hay legislación alguna que
lo proteja en los primeros tiempos.
Después los ampara algunas legislaciones protectoras,
pero sobre todo la tendencia de españoles y portugueses
de acostarse con las negras y las indias ofrecía
condiciones de vida mas aceptable que las que sufrían
en las colonias del norte, muy especialmente para sus hijos.
La aparición del mestizo, del mulato y del zambo
sigue de inmediato a la conquista.
Los conquistadores hispanos-portugueses consideraban el
trabajo manual y el comercio como una actividad de bajo
nivel social, muy especialmente el relacionado con la agricultura.
Esto era comprensible, la mayoría de ellos provenían
de Castilla y Andalucía donde la sociedad feudal
predominaba en forma despiadada.
Los conquistadores motivados por las glorias alcanzadas
por los protagonistas en la expulsión de los moros
de España y el prestigio de las Corona de Castilla
y Aragón ganados en la hazaña; soñaban
lograr gloria y honores como fieles colaboradores de la
Corona de Castilla y León, bendecidas y motivadas
por la Iglesia Católica y Romana, que le encomendaba
la “santa misión” de cristianizar a nuevos pueblos.
Sustentados en estas consideraciones de incrementar la gloria
y grandeza de Castilla y Aragón bendecida por Dios,
de acuerdo a su fidelidad y diligencia regresarían
a España llenos de gloria y títulos que la
Corona y la Iglesia les otorgaría, además
poseedores de inmensas riquezas, especialmente tierras laborables
o ganaderas concedidas por el Rey para que pusiera a otros
a trabajarla. No olvidemos que el Papa Bórgia, Alejandro
VI en 1493 fue quien determinó acorde a su criterio,
las tierras que correspondían a las Corona de Castilla
y de Portugal.
Españoles y portugueses, de los que vinieron primero
a América recibieron dominios y títulos nobiliarios.
Otros muchos nativos y peninsulares fueron honrados con
esas distinciones, los que regresaron a la península
después, llamados “indianos” eran ridiculizados por
sus costumbres y producían cierta envidia por sus
riquezas.
En el Brasil los nobles salían a la conquista. A
los que llamaban donatarios porque la Corona le donaban
tierras, recibían cien o doscientas millas al norte
de determinado punto y todas las tierras que podían
dominar al interior. Habían donatario que se apoderaban
de tierra mayores que el Reino de Portugal, hasta que el
Papa fijó la línea de demarcación entre
los dominio de la Corona de Castilla y de la Corona Portuguesa.
Más que dueños de tierra eran señores
feudales que cobraban impuestos, los de la Corona y los
propios, a los habitantes de sus tierras.
Cuando las Coronas quisieron imponer sus leyes a donatarios
y encomenderos comenzaron las rebeliones, apareciendo formas
originales de independencia.
En Brasil el Virrey, su corte y los donatarios incrementaban
su autonomía creando condiciones sin proponérselo
para el advenimiento del Imperio. En las tierras de la Corona
de Castilla al recibir leyes o disposiciones reales, la
audiencias correspondientes en sesión especial convocada
al efecto, en señal de acatamiento el Magistrado
actuante se colocaba la orden real sobre la cabeza y austeramente
proclamaba: “La Ley se acata pero no se cumple, cumpliendo
los superiores intereses de la corona”.
En las nuevas ciudades creadas, Virreinatos y Capitanías
Generales desacataban el nombramiento de autoridad enviada
por el Rey por una u otra razón, siempre en beneficio
de los conquistadores, encomenderos, autoridades eclesiásticas
y familias poderosas, no obstante “siempre cumpliendo los
superiores intereses de la corona”.
Si la nobleza española había adquirido tierras
en la guerra de reconquista con los moros, los plebeyos
o simples hidalgos van a América con la convicción
que luego harán de respetar, “las tierras que descubran
serán suyas y a través suyo del Rey”
Cuando el Rey designa autoridades que no son a gusto del
conquistador, la rebelión estalla. Es frecuente ver
a conquistadores o funcionarios reales remitidos a España
con grilletes o ejecutados en la plaza pública.
Las leyes de Indias protegía a los indios en cuanto
al trato y propiedades, el español debería
ser castigados con mayor severidad que si esa conducta fuera
contra otro español. La Ley se dictaba en Sevilla,
era acatada, pero letra muerta frecuentemente en las Indias.
Gonzalo Pizarro hijo del conquistador, se sublevó
un año después contra el Nuevo Virrey llegado
de España Núñez de Vela porque este
traía nuevas ordenanzas que prohibían los
repartimientos, el nuevo Virrey fue depuesto y apresado.
Su consejero de apellido Carvajal le propuso que se casara
con una princesa inca y creara un Reino Independiente, después
de una feroz guerra fue vencido y decapitado. Y no fue el
único que se proclamó Rey y pretendió
crear nuevos reinos, terminando su vida en el empeño.
Poco después un hijo de Cortéz, Marques del
Valle de Oaxaca, conspira por derrocar al Virrey....y las
sublevaciones se suceden unas tras otras....
Muy respetados sacerdotes levantaron su protesta sobre la
explotación de los indios: Bartolomé de las
Casas, el procurador de los indios; Fray Vasco de Quiroga,
Antonio de Montesinos, el padre Pedro Clavé y muchos
más. La Iglesia como institución no ofreció
soporte a las protestas de los sacerdotes. Los Virreyes
de Nueva España Marques de Mancera y Fray Payo Enriquez
de Rivera prohibieron castigos corporales a negros e indios.
En 1570 se estableció la inquisición; solo
hubo 56 ejecutados en autos de fe en toda la colonia, dos
de ellos indios.
Los indios deberían trabajar donde los enviara el
encomendero, pero él no podía disgregar las
familias de los encomendados, y… no fue frecuente que se
violara esta norma.
Se fue haciendo conciencia de que el Rey tenía la
voluntad de proteger a los indios de las arbitrariedades
de los encomenderos y de funcionarios reales engañados,
o aliados a los encomenderos por las prebendas que de estos
recibían.
El indio antes de la llegada de los españoles estaba
sometido a un régimen de servidumbre. No encuentran
diferencia substancial con la que imponían españoles
y portugueses.
Los indios al sublevarse continuaban fieles al Rey, quieren
cambiar autoridades, disminuir impuestos y suavizar su servidumbre.
Los negros soñaban por su regreso a la selva mas
allá de los mares, los primeros que lograban escapar
se mezclaban con los indios, posteriormente creaban “los
quilombos” asentamientos de poblaciones de negros principalmente,
pero con frecuencia incluían indios y españoles
prófugos por diferentes razones, en los españoles
las más de ellas eran no pagar impuestos u otras
deudas de cáracter económico.
El estatuto social del negro es el clásico de la
esclavitud: el dueño puede disponer de él
como una cosa, puede separarlo de su familia y matarlo a
golpes o latigazos, No hay legislación alguna que
lo proteja en los primeros tiempos, después ....
se dictaron varias normas protectoras. No obstante lo único
que los ampara, en cierto modo, fue la tendencia de españoles
y portugueses de acostarse con las negras y las indias.
La aparición del mestizo, del mulato y del zambo
sigue de inmediato a la conquista.
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